RAZÓN DE UN TÍTULO

Wislawa Szimborska es una poetisa polaca nacida en 1923, premio Nobel de Literatura en 1996, entre cuyos libros se encuentran:

-“Llamada al Yeti” (1957)

-“Paisaje con grano de arena” (1993); LUMEN

-“Instante” (2002); IGITUR, poesía

-“Aquí” (2009); BATLERBY Editores

En la antología “El gran número. Fin y principio, y otros poemas”, que va ya por la quinta edición en la editorial Hiperión, encontramos en la Introducción, “Wislawa Szymborska, poeta de la conciencia del ser”, las siguientes palabras sobre ella de Malgorzata Baranowska, en traducción de Elzbieta Bortkiewicz:

“Wislawa Szymborska nunca deja de preguntar. Su poesía es la poesía de las preguntas generales, preguntas sobre la existencia, el lugar en el cosmos, en la naturaleza, en la historia. Szymborska no propone soluciones fáciles ni consuelos. Más bien obliga a reconocer el horror de la existencia, a buscar por cuenta propia. Es un misterio que, con todo ello,  siga siendo tan popular. ¿Por qué lo es? Pienso que, sobre todo, debido a que trata al lector como si fuera ella misma, es decir, con seriedad y, al mismo tiempo, se dirige a él con una gran dosis de sentido del humor.

(…)

La poetisa habla en el lenguaje de cada día, evoca muchos detalles que rodean al hombre, pequeños fragmentos de la naturaleza como plumas de ave, nubes o gotas de agua. Pero estas partículas encuentran siempre un espacio mayor en el cosmos entero, en la tierra, en la naturaleza, en la vida. Su poesía atañe a los problemas más importantes de la vida y la muerte, pero presentados de una manera infinitamente sencilla.”

Y su discurso de recepción del Premio Nobel: “El poeta y el mundo” (también reproducido en el mencionado tomo de Hiperión y que se puede encontrar en www.jpdordon.com), lo acaba así:

“…en el habla coloquial, que no sopesa cada palabra, todos usamos las expresiones: “un mundo corriente”, “un hecho corriente”,… Sin embargo, en el lenguaje de la poesía, donde cada palabra se mide, nada es ya normal y nada es corriente. Ninguna piedra y ninguna nube sobre ella. Ningún día y ninguna noche tras él. Y por encima de todo, ni siquiera la existencia de nadie en este mundo.

Parece que los poetas van a seguir teniendo siempre mucho trabajo.”

El siguiente poema pertenece a “¡Qué monada!” (1967), recogido en “Paisaje con grano de arena”.

LA ALEGRÍA DE ESCRIBIR

(Traducido por Ana María Moix y Jerzy Wojciech  Stawomirski)

¿Hacia dónde corre por el bosque escrito el corzo escrito?

¿A saciar su sed a orillas del agua escrita

que le calcará el hocico cual hoja de papel carbón?

¿Por qué alza la cabeza?, ¿ha oído algo?

Sobre sus cuatro patas, prestadas por la realidad,

levanta la oreja bajo mis dedos.

Silencio —palabra que cruje en el papel

y separa las ramas que brotan de la palabra «bosque».

A punto de saltar sobre la página en blanco acechan

letras que acaso no congenien,

frases tan insistentes

que consumarán la invasión.

Una gota de tinta contiene una sólida reserva

de cazadores, apuntando con un ojo ya cerrado,

preparados para el descenso por la pluma empinada,

para cercar al corzo y llevarse el fusil a la cara.

Olvidan que esto, lo de aquí, no es la vida.

Aquí, negro sobre blanco, rigen otras leyes.

Un abrir y cerrar de ojos durará cuanto yo quiera,

se dejará fraccionar en unidades minúsculas

llenas de balas detenidas en pleno vuelo.

Nada sucederá si yo no lo ordeno.

Contra mi voluntad no caerá la hoja,

ni una brizna se inclinará bajo la pezuña del punto final.

¿Existe, pues, un mundo

cuyo destino regento con absoluta soberanía?

¿Un tiempo que retengo con cadenas de signos?

¿Un vivir que no cesa si este es mi deseo?

Alegría de escribir.

Poder de eternizar.

Venganza de una mano mortal.

 

El nombre de mi Blog procede del último verso de este poema, que no necesita explicación, que en sí ya es una celebración.

Anuncios

Un comentario el “RAZÓN DE UN TÍTULO

  1. Jose dice:

    Muchas gracias por la explicación del nombre de tu blog… Me ha recordado cuando le preguntaban a Neruda del por qué de su nombre, ya que se llamaba Ricardo Neftalí… pero él siempre intentaba huir de la pregunta porque le parecía una tontería… Y es que en realidad nada es una tontería…

    Leyendo algunos poemas de Wislawa Szymborska, me he encontrado con esta que me ha encantado…

    ____________________________________________________

    “Las tres palabras más extrañas”

    Cuando pronuncio la palabra Futuro,
    la primera sílaba pertenece ya al pasado.
    Cuando pronuncio la palabra Silencio,
    lo destruyo.
    Cuando pronuncio la palabra Nada,
    creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

    ____________________________________________________

    Sigamos aprendiendo… 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s