CONSEJOS LITERARIOS

La novela «Pedro y Juan», de Guy de Maupassant, tiene un breve prólogo titulado «La novela», en el que el autor expone los consejos de su mentor literario, Flaubert, sobre la escritura, que, desde mi punto de vista, no tienen desperdicio, y que todo aspirante a escritor debería de tener en cuenta.
Los siguientes fragmentos están entresacados de dicho prólogo.
«Más adelante, Flaubert, a quien veía con frecuencia, me honró con su amistad. Me atreví a someterle algunos ensayos. Leyólos bondadosamente y me respondió: “Ignoro si tendrá usted talento. Lo que me entrega revela cierta inteligencia, pero no olvide usted esto, joven: el talento, en frase de Buffon, es tan solo una larga paciencia. Trabaje”.
Trabajé y volví con frecuencia a su casa, dándome cuenta de que le caía en gracia, ya que me llamaba, sonriendo, su discípulo.
Durante siete años escribí versos, cuentos, novelas e incluso un drama abominable. Nada quedó de todo ello. El maestro lo leía todo; luego, el domingo siguiente, mientras almorzaba, desarrollaba sus críticas e infundía en mí, poco a poco, dos o tres principios que son el resumen de sus largas y pacientes enseñanzas: “Si se posee una originalidad ─decía─, es preciso destacarla; si no se posee, es preciso adquirirla”.
“El talento es una larga paciencia”; se trata de observar todo cuanto se pretende expresar, con tiempo suficiente y suficiente atención para descubrir en ello un aspecto que nadie haya observado ni dicho. En todas las cosas existe algo inexplorado, porque estamos acostumbrados a servirnos de nuestros ojos solo con el recuerdo de lo que pensaron otros antes que nosotros sobre lo que contemplamos. La menor cosa tiene algo desconocido. Encontrémoslo. Para descubrir un fuego que arde y un árbol en una llanura, permanezcamos frente a ese fuego y a ese árbol hasta que no se parezcan, para nosotros, a ningún otro árbol y a ningún otro fuego.
Esta es la manera de llegar a ser original.
Además, tras haber planteado esa verdad de que en el mundo entero no existen dos granos de arena, dos moscas, dos manos o dos narices iguales totalmente, me obligaba a expresar, con unas cuantas frases, un ser o un objeto de forma tal, a particularizarlo claramente, a distinguirlo de todos los otros seres o de otros objetos de la misma raza y especie.
“Cuando pasáis ante un abacero sentado ante la puerta de su tienda, ante un portero que fuma su pipa, ante una parada de coches de alquiler, mostradme a ese abacero y a ese portero, su actitud, toda su apariencia física indicada por medio de la maña de la imagen, toda su naturaleza moral, de manera que no lo confunda con ningún otro abacero o ningún otro portero, y hacedme ver, mediante una sola palabra, en qué se diferencia un caballo de coche de punto de los otros cincuenta que le siguen o le preceden.”
Sea lo que sea lo que queramos decir, existe una sola palabra para expresarlo, un verbo para animarlo y un adjetivo para calificarlo. Por lo tanto, es preciso buscar, hasta descubrirlos, esa palabra, ese verbo y ese adjetivo, y no contentarse nunca con algo aproximado, no recurrir jamás a supercherías, aunque sean afortunadas, a equilibrios lingüísticos para evitar la dificultad.
Se pueden traducir e indicar las cosas más sutiles aplicando este verso de Boileau:
“Mostró el poder de una palabra colocada en su lugar.”
No es en absoluto necesario recurrir al vocabulario extravagante, complicado, numeroso e ininteligible que se nos impone hoy día bajo el nombre de escritura artística, para fijar todos los matices del pensamiento; sino que deben distinguirse con extrema lucidez todas las modificaciones del valor de una palabra según el lugar que ocupa. Utilicemos menos nombres, verbos y adjetivos de un sentido casi incomprensible y más frases diferentes, diversamente construidas, ingeniosamente cortadas, repletas de sonoridades y ritmos sabios. Esforcémonos en ser unos excelentes estilistas en lugar de coleccionistas de palabras raras.»

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4 comentarios el “CONSEJOS LITERARIOS

  1. Concha dice:

    ¿Lo has escrito para mi? Agradecida, sabes que tus consejos en cualquier sentido siempre me ayudan mas que ningún otro. Ni terapeutas, ni maestros…
    No dejes de escribir, es un sabor dulce para cada día.

  2. Concha dice:

    Compraré el ejemplar seguro

  3. drigutcar dice:

    Ja, ja, pero si los consejos no son míos.

  4. Jose dice:

    Hola Carmen, creo que es una de las mejores entradas que has publicado… y eso que la lista de “muy buenas” es ya de por sí bastante grande…

    Sigue escribiendo, sigue compartiendo…

    🙂

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