COMER

Después del instituto me voy al gimnasio, así que mi comida se reduce a ingerir entre clase y clase cualquier cosa de cualquier manera. Se lo cuento a una compañera y me riñe. ¡Qué barbaridad! Así no se come. Desde luego, si yo hiciera eso, me moriría de tristeza; además a mí siempre me gusta echarme un ratito de siesta. Pues lo peor fue ayer, que llegué a casa a las 6, y enseguida me tuve que volver a marchar, y después, mientras preparaba la cena, me estaba tomando de pie la infusión de la merienda. Mi compañera se ríe. Tendrías que escribir sobre eso; ese sí que es un buen tema que le interesa a mucha gente. Al final, a modo de conclusión, le digo que mi vida es una mierda, y ella me responde que no, que lo que es una mierda es la forma que tengo de comer.

Anuncios

2 comentarios el “COMER

  1. Me temo que muchos empezamos a medio comer y a no disfrutar de la siesta. Acabaremos como los ingleses.

    Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s